Kerdan Alexander
Nació el año de 1957, en la ciudad de Korkina de la región de Cheliabinsk. Concluyó la escuela superior militar y estudios pos graduales en la Universidad Militar. Prestó servicios durante veintisiete años en el ejército de la Federación de Rusia. Es coronel de reserva. Doctor en culturología. Autor de setenta libros de poesía y prosa, editados en Rusia, Azerbaiyán y Estados Unidos. Ha sido distinguido con el Gran Premio Literario de Rusia, y con varios premios literarios internacionales y de Rusia. Es trabajador emérito de la cultura de la Federación de Rusia. Co-presidente de la Unión de Escritores de Rusia, coordina la Asociación de Escritores de los Urales. Vive en Ekaterimburgo.
Balada de los hijos
Sentada afuera la vieja
con ella está el abuelo.
Los dos casi suman
doscientos años.
En las rodillas la vieja
tiene un gato en ovillo.
Y están sentados
la vieja y el abuelo
al lado
uno
del otro.
En la isba un geranio
púrpura en la ventana,
las fotografías se apretujan
en la pared.
Todos ellos son soldados,
todos con los rostros parecidos.
Tuvo ocho la madre.
El padre
tres guerras atravesó el viejo,
y está vivo.
Pero los hijos no volvieron
al hogar,
la última,
la más tenebrosa.
Junto a la isba hay dos abedules,
dos troncos.
Se desparramó, se desperdigó
la hojarasca.
Todo lo contempla
la vieja,
y ve al abuelo;
dos troncos que están vivos,
no tienen hojas.
1983
Un sitio de dachas y el sol en el cenit,
vuelan los pájaros, trinan su acrobacia.
Delante de ti un vaso de fresas,
las recogió la madre en el bosque.
Para que cada fresa olorosa, dulce
al probarla te diese el sabor del amor,
el mejor de todos, el más fuerte,
¡crece hijo que seas pronto un mocetón!
Recuerda este minuto sencillo,
llévalo siempre en tu corazón,
la fresa paladeas, veo,
y la madre hasta el alma se alegra.
2010






